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Mons. Carrara: “No vamos a la universidad para un mayor estatus, sino para crecer en un humanismo que sea sensible a los problemas de hoy”

En otras de las celebraciones enmarcadas dentro del Año Jubilar “Peregrinos de la Esperanza”, el arzobispo Gustavo Carrara presidió el domingo 16 de noviembre en la basílica San Ponciano la Misa por el Jubileo de los Universitarios.

Acompañado por el Pbro. Matías Villarreal, asesor para la Pastoral Universitaria, como concelebrante, participaron de la celebración numerosos jóvenes y personas vinculadas a esa pastoral y al mundo universitario.

En la homilía, nuestro pastor articuló tres ejes: las lecturas bíblicasla vocación universitaria y la Jornada Mundial de los Pobres, que la Iglesia celebró mundialmente ayer domingo.

Mons. Gustavo recordó que las lecturas previas a la fiesta de Cristo Rey y al Adviento presentan un tono de espera y tensión hacia la venida de Jesús, con un lenguaje que mezcla anticipación histórica y apocalíptica: la destrucción del templo, guerras, persecuciones y la fidelidad de los mártires.

Seguidamente, invitó a los jóvenes a reflexionar sobre su vocación y el sentido profundo de cursar estudios superiores. Retomando palabras del Papa Francisco, que pronunció al mundo educativo durante su visita a Ecuador en 2015, Mons. Carrara advirtió sobre el riesgo de reducir la universidad a un instrumento de estatus, prestigio o dinero, y llamó a concebirla como un espacio de crecimiento en responsabilidad social, sensibilidad ante los problemas actuales y compromiso con los más vulnerables.

“No vamos a la universidad por un mayor estatus o para tener más plata, ni tampoco para mirar por encima del hombro a los demás y creernos más, sino que vamos a la universidad para crecer en un humanismo que sea sensible a los problemas de hoy y especialmente a aquellos que no tuvieron tantas oportunidades como hemos tenido nosotros”, manifestó nuestro pastor.

También citó la carta del Papa León XIV “Diseñar nuevos mapas de esperanza”, por el 60° aniversario de la declaración conciliar ‘Gravissimum Educationis’. El pontífice pide allí “menos cátedras y más mesas” donde se dialogue sin jerarquías para “tocar las heridas de la historia” y construir sabiduría “que nace de la vida de los pueblos”.

En conexión con la Jornada Mundial de los Pobres, destacó el valor de la extensión universitaria y subrayó que los pobres no solo reciben ayuda, sino que también enseñan desde su experiencia y organización comunitaria. Además, en sintonía con en el mensaje papal, afirmó que los pobres ocupan un lugar central en la vida de la Iglesia, no solo en su acción caritativa, sino también en su anuncio y celebración.

Asimismo, advirtió que toda opción cristiana en defensa de los más frágiles suele enfrentar incomprensiones y acusaciones ideológicas, pero insistió en que se trata de fidelidad al Evangelio, no a posturas políticas. Recordó el testimonio de mártires como san Óscar Romero, asesinado por su defensa de los pobres.

Finalmente, pidió para los jóvenes universitarios la gracia de poner su formación y su pasión al servicio de la construcción de un mundo “más fraterno, más justo y humano”.

Antes de finalizar la Eucaristía, Mons. Carrara impartió la bendición sobre todos los estudiantes, docentes, directivos y jóvenes que integran la esfera universitaria, rezando y pidiendo la protección de María. Luego se compartió una cena y encuentro comunitario en la Casa Universitaria.

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